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De la mente a la consciencia

 La vida de las personas está llena de sufrimiento – no sólo porque los individuos miden su valía en función del dinero o las características físicas, sino también por su inteligencia. La mente es producto de la educación o de la asociación y absorción de la cultura en que cada individuo vive; es la parte de nuestra persona que se venera por medio de títulos y con la que nos identificamos aún más que con nuestro cuerpo. Aprendemos a enorgullecernos de este aspecto, como si se tratase de nuestro logro personal y no de algo que la naturaleza simplemente nos proporciona, como es el caso del cuerpo.

Es a partir de lo anterior de donde se deriva tu sentido de identidad, está contigo día y noche, explica tu mundo, temes y amas con base en tus cálculos, recuerdos, aproximaciones y suposiciones. Se repite tantas veces, día tras día, que este ejercicio te es más familiar que la persona a quien más conoces. Además, cada pensamiento viene acompañado de un olor y sabor habitual, te susurra al oído incluso antes de que surja una situación y te transmite un sentido mágico de premonición y conocimiento. Solamente en algunas ocasiones te detienes por un momento y te preguntas si esta sensación es una guía o un celador de tu vida.

Considera lo que ocurriría si tu mente se quedara en blanco durante un día o un momento, y nada de lo que ves, hueles, tocas o escuchas produjera una de esas asociaciones habituales y usuales que no se detienen ni un momento sino que giran e impactan a tu alrededor, adhiriéndose cada día con una fuerza más sofocante. Imagina que sólo percibieras colores sin ver algo que te guste o disguste, sin un “yo sé” o “he visto”, sin esos eternos debates que recuerdas de libros y discusiones con amigos. Imagina que no supieras si se originan en tus ojos o tu nariz, o que no supieras cómo se sentía la última vez que los tocaste. Tantas preguntas llenarían tu pecho – el milagro de la primera mirada o el primer olor – el éxtasis interminable del “no saber” o no conocer el potencial y las implicaciones – de vivir la vida sin las barreras de la mente y la memoria.

Renuncia a la idea de insuficiencia o de plenitud, de las formas de recolección y las de organización de los impulsos que vienen a tu corazón, por medio de tus sentidos, al ser filtrados por tu cerebro. Siéntete cómodo cuando un aroma y un toque lleguen a ti de repente, mientras tus ojos no estén protegidos por lentes oscuros y tus manos no empuñen la espada de la discriminación.

Recuéstate y espera sin un sentido del tiempo, del pasado o del futuro; siente esa ausencia de límites adentrándose en tu alma, así como lo sentiste por última vez cuando eras niño, o bien, en las transiciones al despertar o dormir. Flota en ese espacio de información que contiene toda la abundancia, una diversidad ilimitada, la memoria y todo el futuro de este mundo. La infinidad y la eternidad en todas direcciones, sin números que te abrumen, sin cajas que no pueden contener todo lo demás, sin formalismos que sólo serían aplicables por un momento.

Siéntete como en casa en este mundo maravilloso de similitudes, de  reconexión y de re-descubrimiento, de novedad interminable en una familiaridad infinita. ¿Alguna vez te preguntaste qué era un holograma, – mira alrededor junto conmigo – puedes ver algo que no sea realidad? La diversidad y la unidad en sus formas más perfectas, en todo lugar. Llegar tan profundamente como seas capaz de adentrarte y pasar más páginas en este plan divino.

Necesitas mirar en una sola dirección y lo habrás visto todo – pero gira tu cabeza ligeramente hacia la derecha y podrás ver conmigo toda esta igualdad en una variación infinita. Ya no hay necesidad de inventar excepciones exóticas y singulares, no hay ya necesidad de divergencias escandalosas e impactantes. Has llegado finalmente y una mirada te proporcionará material suficiente para una vida entera de descubrimientos. Descubrimientos que no requerirán un sentido de novedad para ser emocionantes; serán una invención que refleje el plan original pero en otra variación hermosa, expediciones cada vez más profundas dentro de aquello que te espera en cada esquina y con las que todo hombre y mujer estarán de acuerdo.

Ahora respira profundo conmigo. ¿Puedes ver que hay un punto en todo esto que contiene al resto, un ALPHA que contenía y precedía a todos los Omegas, la perla de alto precio que contiene todo átomo y  que está cargada con moléculas infinitas? ¿Puedes empezar a sentir el ADN que era antes de Eva y de la primera mono-célula, el recuerdo que nunca antes tuvo datos, sino hasta que dio origen a todo lo demás?

Escucha y comprende  – cuando escuches lo que diga,  ya habrás dejado esta cámara interna – la esfera que brinda toda la certidumbre que tu corazón puede soportar y todas las adversidades que tu respiración pueda tomar – esto es la Consciencia.

 

 

One thought on “De la mente a la consciencia

  1. Kiran, que belleza, que realidad, que infinitud.
    Hace un tiempo reconocí la Identidad del 1, del cero y el Infinito.
    Aún no asumo en plenitud, en mi, esa realidad.
    Gracias por esta bocanada de Aire!
    “En la Ignorancia, No hay Libertad Posible”
    JAPalos 

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